El proyecto de unificación europea surgido de la posguerra mundial se encuentra seriamente amenazado. En toda Europa están emergiendo fuerzas populistas y nacionalistas como reacción a la falta de liderazgo europeo de la profunda crisis económica que estamos viviendo. El siguiente programa de siete puntos que proponemos contiene iniciativas que, aplicadas de forma conjunta, contribuirán a revertir la tendencia a la desunión en que nos encontramos inmersos:

Roger Albinyana, que desde enero de 2013 es el nuevo secretario de Asuntos Exteriores y de la Unión Europea de la Generalitat de Cataluña, protagonizó una concurrida cena europea donde expuso las líneas maestras de la nueva política exterior de la Generalidad que gira torno a dos ejes: la internacionalización de la economía y la explicación al mundo del proceso soberanista.

Tres representantes de Horitzó Europa han comparecido en el Parlamento de Cataluña a petición del diputado de ICV, Salvador Milà, para exponer ante los miembros de la Comisión de Acción Exterior, Unión Europea y Cooperación la iniciativa impulsada por la Unión de los Federalistas Europeos para que las instituciones europeas implementen un plan de desarrollo sostenible, recuperación económica y empleo.

El pasado 4 de diciembre tuvo lugar en Bruselas una cena europea de Horitzó Europa con Muriel Casals, presidenta de Òmnium Cultural. A la cena se trataron diversos temas relacionados con el panorama político en Cataluña tras las elecciones del 25 de noviembre, las hipótesis sobre el estatus de Cataluña en caso de secesión, la comparación con el caso escocés, el rol de la sociedad civil catalana, el europeísmo en la Cataluña actual, y el reconocimiento de la lengua catalana la UE.

Jordi Armadans, director de la Fundació per la Pau, protagonizó un interesante intercambio de opiniones sobre la idoneidad de otorgar el Premio Nobel de la Paz 2012 a la Unión Europea. En una cena debate celebrada en Barcelona el pasado 24 de octubre, el invitado declaró que la contribución del proceso de construcción europea a la paz en el continente es inapelable, pero puso en cuestión la oportunidad de otorgar el premio a la UE justo en ese momento, perdiendo una buena oportunidad para otorgarlo candidato que esté trabajando por la paz en otro punto del mundo y que necesite un reconocimiento como el que ofrece el Nobel de la Paz. «La capacidad de incidencia del Premio Nobel de la Paz, si se hubiera otorgado, por ejemplo, a un defensor de los derechos humanos en un país que sufre una dictadura, hubiera sido mucho mayor», concluyó Armadans.

El próximo 11 de septiembre, la ciudadanía está citada en Barcelona para manifestarse y celebrar la Diada Nacional de Cataluña. Este acto de afirmación colectiva debe ir acompañado de un mensaje positivo al mundo y, principalmente, a nuestro entorno más inmediato: la Unión Europea. Es importante que las capitales de un continente donde se observan los nacionalismos con mucho recelo lean la manifestación en clave positiva, que entiendan que la nación catalana está plenamente comprometida con los derechos y los valores que defiende la Unión Europea y con una mayor integración social, económica y política de Europa.

En un tono marcadamente optimista, Francesc Granell, catedrático de Organización Económica Internacional de la UB y director general honorario de la Comisión Europea, destacó que el euro es una historia de éxito que no tiene marcha atrás: la moneda única europea representa ya el 25% de las reservas mundiales.